Sobre le intrusismo profesional y la formación en oficios audiovisuales

Juanjo Ramírez MascaróHoy me he levantado y una vez arrancado mi móvil, mi twitter ha escupido los últimos tuits llamándome especialmente la atención uno de bloguionistas.com escrito por Juanjo Ramírez Mascaró.

En él habla sobre el intrusismo profesional en general y en el mundo artístico en particular haciendo una comparación interesante entre la arquitectura y el cine, entre la enseñanza de los oficios de mis dos grandes pasiones. Contado de otra forma me recuerda a este post de hace un tiempo.

Dejo aquí el arranque del artículo y el enlace a todo él porque me ha parecido interesante e ilustrativo:

Hace poco me contaron una anécdota. Algo que ocurrió de verdad, a medias divertido, a medias escalofriante. Le pasó a un cómico bastante conocido, cuyo nombre omitiré en señal de respeto.

El cómico en cuestión estaba sobre el escenario compartiendo su monólogo con el público, pero algo le hacía perder la concentración. Un individuo al fondo de la sala, acodado en la barra del bar, hablando a gritos, despreciando ese show por el que presuntamente había pagado. El típico cuñao de alguien.

Entonces el cómico cometió un grave error: Detuvo su número e interpeló directamente a ese tipo, diciéndole: “¿Te crees más gracioso que yo? ¿Te crees que lo que estás diciendo es más interesante que lo mío? Pues sube aquí y demuéstralo.”

¿Por qué digo que fue un error? Porque ese “cuñao de alguien” le tomó la palabra. En vez de amedrentarse, subió al escenario y empezó a contar chistes. Se metió al público en el bolsillo. La gente se reía con él el triple que con el cómico profesional, que a los pocos minutos se marchó despechado.

Creo que existe un miedo, una aprensión que es común a cómicos como éste, a actores, a guionistas… El miedo de que esa persona amateur irrumpa en nuestro escenario como un elefante en una cacharrería y demuestre que puede hacerlo mejor que nosotros, que sabe conectar mejor con el público, que despliega con una soltura casi insultante esa misma magia que a nosotros nos ha costado años de estudios y oficio aprender a manejar de una forma más bien titubeante.

Las nuestras son profesiones de ésas en las que se maneja mucho la palabra intrusismo.

Intrusismo…”

Ahora que se habla de cambios ¿cambiará algo en el mundo artístico y la concepción que el público tiene de él? En Septima Ars luchamos por ello como mejor sabemos, dedicando el 100 x 100 de nuestro esfuerzo a que los cursos y diplomaturas que ofrecemos, a que la formación que damos sea lo más ajustada a la realidad profesional actual.

Si quieres seguir haz clic aquí: El cuñao de alguien lo hace mejor que tú